aprendizaje


Artículo publicado en EL PAIS en su edición digital. ANDRÉS DE LA OLIVA 08/12/2008

Allá cada uno lo que piense sobre este tema.

http://www.elpais.com/articulo/educacion/estafa/ensenar/ensenar/elpepusocedu/20081208elpepiedu_3/Tes

La publicación en EL PAÍS de un Manifiesto Contra el Nuevo Máster de Formación del Profesorado (ECI/3858/2007) ha sido respondida en estas páginas por algunos pedagogos que lo defienden. Las pretendidas evidencias con que argumentan son, sin embargo, falsas. La tesis principal es que un profesor no sólo debe conocer su materia, sino que debe también aprender a enseñarla. Esto parece muy de “sentido común”, pero es un sofisma con el que los “expertos en educación” llevan muchos años abduciendo a las autoridades ministeriales. Los futuros profesores, se dice, deben “aprender a enseñar” y los alumnos “aprender a aprender”. Para conseguirlo, existe un cuerpo de especialistas (con sus propios intereses corporativos), cuya función es “enseñar a enseñar”. Ahora bien, para ello precisamente se confió a los pedagogos el curso del CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica). Este curso jamás se ha sometido a una evaluación objetiva entre los profesores de secundaria y bachillerato. Se sabía de sobra que los profesores no sólo no avalarían su utilidad, sino que lo valorarían como una estafa o una impostura. ¿Qué solución propone el ministerio? Nada menos que sustituir el quinto año de preparación disciplinar específica por un Máster de Formación del Profesorado que no es más que un CAP más largo y más caro. Cualquier cosa menos preguntar a los profesores sobre la utilidad en las aulas de la formación pedagógica. Por lo visto, los únicos que saben lo que se necesita en las aulas son los que jamás han pisado un aula. Por lo mismo, los únicos que saben cómo se enseña matemáticas, gramática o historia, son los que no saben ni matemáticas, ni gramática, ni historia (pero son, en cambio, expertos en enseñar a enseñar cómo se aprende a aprender).

La mejor prueba de que algo que uno creía saber no lo sabe en realidad es que fracasa al enseñarlo

¿Por qué el CAP ha sido una estafa y una vergüenza todos estos años? No porque fuera muy corto, sino porque es falso que quien no sabe matemáticas pueda enseñar a enseñar matemáticas. Y todavía es más falso que haya un saber que no sea ni física, ni latín, ni geografía, y cuyo contenido sea el enseñar en general para cualquiera de esas disciplinas. Un profesor debe saber captar la atención de los alumnos enseñándoles a amar el conocimiento, y para lograrlo no hay otra garantía que su propio amor por el conocimiento. Las matemáticas, la historia o el derecho procesal son apasionantes y la obligación de un profesor es saber transmitirlo a sus alumnos. Ahora bien, su mejor arma, en realidad su única arma, es saber matemáticas, historia o derecho procesal. ¿Saber historia no significa saber enseñar historia? Cualquier docente experimentado diría que la cosa es exactamente al revés: la mejor prueba de que algo que uno creía saber no lo sabe en realidad es que fracasa al enseñarlo. Si no se sabe cómo enseñar algo es porque no se sabe suficientemente, y la consecuencia es que hay que estudiarlo más y mejor. Estudiar más física, matemáticas o latín, no pedagogía. Por supuesto que siempre habrá grandes investigadores muy sabios que no amen la enseñanza y se nieguen a ejercerla. La figura del buen investigador y mal docente no cesa de blandirse como un argumento incontestable, pero es una falacia: los investigadores que no aman la enseñanza enseñan mal, no porque no sepan, sino porque no quieren hacerlo, y ningún curso de formación del profesorado les hará cambiar de opinión. Por otro lado, licenciados que nunca han enseñado no saben enseñar, pero no porque les falte teoría pedagógica (o psicopedagógica), sino porque les falta práctica docente. El acceso a la profesión de profesor, como a la de juez o a la de médico, no debería hacerse sin haber superado un periodo de prácticas seriamente concebido, tutelado, y remunerado. Y por cierto que sólo una vez acreditada una formación no básica y generalista, sino avanzada y específica en un campo determinado de conocimiento. Es lo único que solicita el denostado Manifiesto. Eso, y que se deje de tomar el pelo a la sociedad mientras se desmonta pieza a pieza el sistema de instrucción pública.

Andrés de la Oliva es catedrático de Derecho de la Complutense de Madrid (UCM). Firman el texto otros 15 profesores de universidad o instituto, entre los que figuran Tomás Calvo, catedrático de Filosofía de la UCM; José Luis Pardo Torío, catedrático de Filosofía de la UCM; Alberto Fernández Liria, psiquiatra y profesor asociado de la Universidad de Alcalá; Juan José Fernández Parrilla, profesor de matemáticas de secundaria, y Silvia Porres Caballero, profesora de griego de secundaria.

Hoy día 17 celebramos una videoconferencia con estudiantes de 3º de EPO de la Universidad de Extremadura. La conferencia se realizó gracias a la mediación de Abraira y la colaboración de F.Samtamaría, el lugar de celebración fue el edificio tecnológico de la Universidad de León.

El objeto de esta videoconferencia era doble, por un lado intercambiar y crear vínculos con otras Universidades y por otro lado, la utilización de videoconferencia como instrumento didáctico.

Aunque las preguntas fueron escasas y la participación de muchos compañeros nula, ambas partes preguntamos sobre las inquietudes actuales de el grupo, tal como, la evaluación, contenidos que tratan en clase, metodologías, etc. 

Como no, también les invitamos a conocer nuestra comunidad de blogs, y le explicamos nuestra forma de trabajo en clase.

Uno de los contenidos que como alumnos de matemáticas más nos interesó fue el uso de cuentos aplicables a las matemáticas. Creo que puede ser un recurso interesante por ello le pedimos que nos facilitaran más información.

Deseamos que estos chicos deseen crear comunidad con nosotros e intrercambiar opiniones.

¡Os esperamos chicos!

Las clases por videoconferencia se están instalando en nuestras vidas tanto en el aula tradicional como en nuestras casas. Estas clases permiten un nivel de concentración igual o mayor que la clase presencial tradicional. Al asistir solo a las clases desde nuestros domicilios se produce una situación de aislamiento en la que se reducen los factores de distracción.

 

El caso es que al comparar la enseñanza a distancia por videoconferencia con la enseñanza tradicional presencial podemos destacar como principal ventaja el ahorro en tiempo y desplazamientos. Y en cuanto a las posibles ventajas de la enseñanza a distancia por videoconferencia comparada con la enseñanza a distancia tradicional se puede señalar la inmediatez de respuesta por parte del profesor ya que la clase por videoconferencia permite la aclaración de dudas en el momento. También el alumno agradece el hecho de poder ver la imagen de sus compañeros en la pantalla ya que ayuda a crear una sensación de grupo.

 

Los profesores subrayan el hecho de que la retroalimentación que se recibe de los alumnos disminuye notablemente respecto a una clase presencial, reduciéndose así la posibilidad de percibir la imagen de los alumnos (sus gestos, movimientos, etc).

 

Lo que es indiscutible es que será el modelo de enseñanza del futuro y que mucho me temo que nos queda un largo camino para adaptarnos como alumnos y en un futuro como profesores.  

Las matemáticas son utilizadas para todo, generan conocimiento que se utiliza para todo tipo de ciencia, tecnología o industria, sin embargo nadie dice que utiliza las matemáticas. Lo que hay que conseguir es llegar a transferir ese conocimiento a los sectores productivos, tecnológicos y financieros acercándonos nosotros también.

En el terreno educativo.

Cualquier otra ciencia en este terreno se ve enseguida, por ejemplo ,los alumnos/as la biología la ven constantemente en los documentales al igual que la física. Las matemáticas no. A veces las matemáticas se han concevido como una barrera para determinados estudios.

Los estudiantes y las familias deben saber que las matemáticas son importantes para conocer el mundo en el que vivimos. ” quien no conoce las matemáticas no puede comprender la naturaleza íntima de la vida”. Feiman

Las materias instrumentales lengua y matemáticas son los pilares del sistema educativo, no se pueden aprender otras materias como física y biología sin saber matemáticas. Las matemáticas son un área que se estudia en todos los cursos y lo que aprendes un año lo utilizarás el siguiente y así sucesivamente. Cuando falla el sistema, en matemáticas es donde primero se ve porque es donde más esfuerzo continuado se requiere.

En la actualidad con ojos de maestro podemos ver un desfase entre lo que realmente aprendemos y lo que en realidad necesitamos para la aplicación de la práctica docente.

El modelo educativo actual está fracasando, necesitamos cambiar los contenidos y convertir la enseñanza en un sistema funcional  aplicable.

La sociedad del momento necesita destrezas útiles para la vida y una conexión entre lo aprendido y la funcionalidad de lo aprendido.

En este gráfico encontrado en el Blog colectivo Creating Passionate Users, se puede ver la demanda de el cambio de nuestras instituciones educativas. La generación de estudiantes que estamos formando hoy, necesita destrezas que a nadie le importaban hace 50 años. Antes nos solían preparar para un trabajo fijo. Hoy en dia debemos ser preparados para pensar rápido, aprender y desaprender. La sociedad del conocimiento también ha cambiado.